
El pinball, conocido en el mundo bajo los nombres de flipper, petacos, pinbola, pimbola, pímbol, pímbolo, pichilín, balompín, millonseta o milloncete. Es un juego de salón electromecánico que incorporó en el final de sus tiempos electrónica de control.
El objetivo del juego es mantener una bola metálica dentro de una mesa inclinada, evitando que caiga por gravedad al mecanismo de la máquina. Cuando esto ocurre, la bola se pierde y el juego continúa con las restantes, normalmente tres o más por partida.
¿Cómo funciona?
1º Al comenzar el juego, la bola es impulsada por un lanzador con émbolo y resorte hacia la parte superior de la mesa, la cual tiene una inclinación de entre 10 y 30°.
De este ángulo dependen la velocidad de la bola y la dificultad del juego.

2º Al llegar a la parte superior, la bola desciende por gravedad y recorre el tablero entre setas o bumpers, que al ser golpeados suman puntos y activan electroimanes que impulsan la bola de forma impredecible.
3º En la parte inferior del tablero hay dos paletas o flippers, accionadas por botones laterales, que permiten devolver la bola hacia la parte superior y evitar perderla.
4º La pérdida de la bola (al caer del plano inclinado adentro del mecanismo de retención de la máquina) se accionaba la salida de otra bola, mediante electroimanes y el ciclo se repite tantas veces como está programado el juego.
5º Como la bola tiende a caer por gravedad, para evitar trampas moviendo la mesa se incorporó desde 1932 el sistema TILT, creado por Harry Williams. Este mecanismo pendular detecta inclinaciones indebidas, activa luces o sonidos y finaliza la partida.

Un poco de historia

El Bagatelle “el antepasado de los flippers”.
Para entender la historia del pinball hay que retroceder hasta la Francia del siglo XVIII. Eran los tiempos en los que los aristócratas jugaban al croquet como entretenimiento social.
Cansados de esperar que dejara de llover, los franceses crearon Bagatelle, un juego de mesa con pivotes y una bola. Llevado a América a fines del siglo XVIII, se convirtió en el antecesor del pinball, con un tablero simple de hoyos y topes que guiaban la bola.
Año 1871
El pinball se inventó de manera oficial en 1871. Fue el inventor Montague Redgrave de Ohio, quien convirtió el centenario juego del BAGATELLE en el primer pinball. Consiguió una patente estadounidense para sus ‘mejoras en el Bagatelle’, que incluían un muelle, inclinación, y bolitas (bolas más pequeñas). La ‘Mesa de Bagatelle de salón’ se popularizó en los bares, donde las altas puntuaciones hacían ganar no solo amor propio y también alguna que otra consumición gratis.
Al inventor Montague Redgrave reemplazó los topes de madera del Bagatelle por clavos metálicos, lo que le dio el nombre de “pinball” nombre con el que se los conoce también en Hispanoamérica, a excepción de Argentina y Chile, donde se les dice flippers.
Años 1930 ~ 1940
En EEUU entre 1930 y 1940 dos ingenieros de Automatic Industries, Arthur Paulin Whiffle y David Gottlieb, comenzaron a dar su aspecto moderno al juego, colocándolo en una caja de madera con mampara de vidrio y dotándolo de mecanismos ocultos que permitían una mayor diversión al jugador.
Años 1940 ~ 1950
Entre 1940 y 1950, las máquinas expendían dinero cuando el jugador lograba cierta puntuación, y se las asoció a bares controlados por gánsteres y en algún momento fueron declaradas ilegales junto a las máquinas tragamonedas, hasta el año 1967 en Estados Unidos.

Años 1970 ~ 1980
Derogada la prohibición, Williams Manufacturing Company (del Ingeniero Harry Williams el que introdujo el sistema de TILT en sus máquinas) no perdió el tiempo y rápidamente las máquinas Williams ganaron el terreno perdido, llegando a fines de la década de 1970 y sobre todo en los años 1980 a ser máquinas de entretenimiento juveniles.
Una jugada de “Babe Ruth” puso fin a la prohibición Los pinballs permanecieron muchas décadas escondidos después de que varios propietarios sufrieran redadas de la policía neoyorquina y muchas máquinas fueran destrozadas simbólicamente con mazos. No fue hasta 1976 que acabó la prohibición, cuando Roger Sharpe testificó en los tribunales que los pinballs se habían convertido en un juego de destreza en lugar de ser un juego de azar.

Lo demostró jugando a un pinball en el juzgado, prediciendo el exacto movimiento de la bola antes de dispararla, y refiriéndose luego al home run de Babe Ruth en la World Series de 1932. Su acción convenció al tribunal de que los pinballs eran realmente un inofensivo juego de habilidad.
Después de la década de 1980 se perfeccionó el sistema TILT, creado por Harrys Williams en 1932, incorporando electrónica más precisa para detectar movimientos o inclinaciones indebidas de la mesa y detener el juego.
El Pimball en la actualidad
Fue un juego juvenil muy popular entre las décadas de 1960 y 1970 en bares y clubes de todo el mundo, y hoy estas máquinas forman parte del patrimonio de coleccionistas.
Los pinballs comenzaron a surgir como se los conoce ahora a fines de la década de 1960, masificándose a comienzos de los años 1970.
Las piezas sobresalientes y su distribución variaban según cada máquina. La cubierta solía diseñarse según temas populares, como películas de la época (Terminator, Los Locos Addams) o, en algunos casos, con estilo Las Vegas.
Se replicaban sobre la cubierta metálica, tanto interna como externa, imágenes llamativas como explosiones, autos de carreras y naves. Estas ilustraciones utilizaban colores que destacaban con facilidad sobre el metal, un material donde normalmente los detalles son difíciles de identificar con claridad.
En el tablero también era común encontrar una cantidad limitada de luces y rampas metálicas. Se sumaban objetos similares a hongos, conocidos como bumpers o setas, que desviaban la trayectoria de la bola. Además, había puertas traseras ubicadas estratégicamente, junto con caminos metálicos formados por barras de hierro que la bola recorría durante el juego.
Otro elemento habitual eran series de botones que, al ser golpeados por la bola, activaban luces con letras impresas. Al completarse una palabra —generalmente de no más de seis letras— se generaba un efecto o desafío especial. Este podía multiplicar el puntaje o aumentar la cantidad de puntos obtenidos durante el resto del turno.
Cada máquina incorporaba también accesorios mecánicos propios, muchas veces relacionados con la película o temática que representaba.
El pimball virtual
La simulación de pinball fue popular desde los inicios del videojuego, con títulos como Gee Bee, Bomb Bee, Cutie Q, Video Pinball y David’s Midnight Magic entre fines de los 70 y comienzos de los 80.
Debido a las limitaciones tecnológicas estas simulaciones tempranas solo se encontraban en vista aérea en 2D. Con el aumento de las capacidades de procesadores y gráficas, se puede simular el movimiento de la bola con mucha más precisión además de permitir el uso del 3d. Se comienza a simular la falta, permitiendo «mover» la máquina con el uso de determinadas teclas. Se desarrollan controladores físicos que permiten el juego con unos controles que imitan una máquina real sustituyendo el uso del Teclado y Ratón.
En los años 90 surgieron juegos populares como Pinball Dreams, Pro Pinball y 3D Pinball: Cadete espacial, incluido por Microsoft en Windows Me y XP.
Incluía misiones, tales como Prácticas de diana (8 golpes a «reboteadores de ataque») o Ciencia (9 «dianas abatibles»). Hoy existen juegos como The Pinball Arcade, Zen Pinball, Pinball FX y Zaccaria Pinball, que recrean máquinas clásicas y presentan diseños originales. Además, herramientas como Visual Pinball y Future Pinball permiten crear y recrear mesas de pinball.

Hola Pedro ..!
Vi el video de la alarma sonora para piletas.
Acreditarse el invento del switch, creo no era la intención , pienso que solo trataba de mostrar algo que puede ser muy útil y hasta salvar vidas.
Gracias por la información brindad sobre los flippers, había mucha magia dentro de esas mesas…!
Carlos, aplaudo la buena voluntad siempre. Pero al momento de explicar el desarrollo de tu diseño, es buena costumbre citar la fuente y agradecer al autor original de la idea. En electrónica es difícil no usar “alguna solución” que antes no haya implementado un colega. Pero siempre se deben dar las gracias